Cries and processions put a public face on things;
this designation is corroborated only by silence.
domingo 11 de octubre de 2009
domingo 27 de septiembre de 2009
22 de mayo

El que la vida del hombre sea sólo un sueño, ya les ha parecido así a otros, y yo también tengo constantemente esta impresión. cuando veo las limitaciones en que las fuerzas activas e investigadoras se encuentran aprisionadass; cando veo cómo toda la efectividad finalmente no lleva más que a lograr la satistacción de necesidades, que, a su vez, no tienen otro objetivo sino el de prolongar nuestra pobre existencia, y luego que la calma con que trtamos ciertos problemas de la investigación humana, no es mas que una resignacion soñadora, mientras pintamos murallas multicolores y vistas luminosas.......todo esto, me hace enmudecer.
W.
domingo 20 de septiembre de 2009
pobre voz....
domingo 23 de agosto de 2009
castillo de naipes
sábado 22 de agosto de 2009
enajenó y sonrió
Se conserva el conocimiento, bautizándolo como brutal.
Prisionero en un corte de extremo a extremo, ¡OH, ETERNA SONRISA!
Desde el aura del morbo se asoma, se muestra, y se esconde en estado chorreante por ardor. Sangra en el intento de presentación, llevándose al refugio desgarros con vida propia, y dejando a sus fantasmas clavando sospechas entre las costillas de curiosos. Quien pueda verlos, de seguro deben estar habitando ya no solo en sus costillas polvorizadas, sino también en cada sentido latente.
¡Usted!, vidente. Estando en el arco sombrío de lo limítrofe, le corresponde a su pie derecho advertir el punto en que la carcajada nace vacía, y a su pie izquierdo percibir el objeto como distinto de todo lo que no es el.
Prisionero en un corte de extremo a extremo, ¡OH, ETERNA SONRISA!
Desde el aura del morbo se asoma, se muestra, y se esconde en estado chorreante por ardor. Sangra en el intento de presentación, llevándose al refugio desgarros con vida propia, y dejando a sus fantasmas clavando sospechas entre las costillas de curiosos. Quien pueda verlos, de seguro deben estar habitando ya no solo en sus costillas polvorizadas, sino también en cada sentido latente.
¡Usted!, vidente. Estando en el arco sombrío de lo limítrofe, le corresponde a su pie derecho advertir el punto en que la carcajada nace vacía, y a su pie izquierdo percibir el objeto como distinto de todo lo que no es el.
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